10 Mar 2020

¿Qué podemos aprender del coronavirus? Home base, el lado positivo del Covid 19

Ya sea por su rápida expansión o por el pánico colectivo que está desatando, esta “pandemia” ha llevado a la cancelación de eventos como el Mobile Word Congress o a la alteración de algunos eventos deportivos como la Liga italiana fútbol, que se está jugando sin público.

Todos estos datos de asistencia mundiales, y sus cancelaciones, dan un vértigo económico, sin precedentes. Pero también un motivo para la reflexión: ¿Es casualidad que en los países donde más “teletrabajo” se efectúa, se hayan dado menos casos de Coronavirus? (*Dinamarca solo 35 casos, frente a los 7.375 casos en Italia, hasta la fecha) ¿Se van a enfrentar de la misma manera a esta crisis económica, las empresas con flexibilidad laboral en su plantilla?

En España tan sólo el 7% de los trabajadores ejerce el Home Base, modalidad laboral que permite al empleado ejercer su trabajo desde cualquier sitio, no teniendo que acudir a la oficina o a la empresa para ejercerlo. Por lo general, este tipo de trabajadores suelen ser autónomos o freelancers, aunque también hay puestos directivos, de funcionarios o de empresas privadas que permiten a sus trabajadores este tipo de flexibilidad. Según este estudio, en nuestro país, el porcentaje de personas que ejercen el teletrabajo está muy por debajo de la media europea que se sitúa en torno al 17%.

Tal vez esta crisis, haga valorar a las empresas la importancia de tener planes implementados de teletrabajo, o relaciones laborales que no impliquen la asistencia a la oficina, y si el cumplimiento de objetivos, como el Interim management o el Talent on demand, que evitan ese control sobre el individuo, descargando a la estructura empresarial de las tareas encomendadas.

 

Empresas, colegios, institutos o Universidades en todo el mundo han enviado a sus trabajadores/estudiantes a casa para evitar focos de infección. Pero… ¿Han contemplado cómo va a afectar esta situación a su actividad diaria?

Empresas pioneras en la flexibilidad de sus relaciones profesionales, como Google, han dado acceso gratuito a herramientas de trabajo remoto como Hangouts Meet y Google Classroom, que solamente estaban disponibles para empresas y para centros de educación, con su G suit. Aplicaciones que permiten trabajar a distancia y emitir formaciones en directo con vídeo llamadas de hasta 250 participantes y retransmisiones de hasta 100.000 espectadores, con la posibilidad de almacenar toda esta información en la nube.

Como seguramente no necesitemos la misma capacidad que este gigante, para comunicarnos con los trabajadores, las medianas y pequeñas empresas, tal vez podamos utilizar en esta crisis (y después de ella), herramientas gratuitas como Google Drive, que ofrece toda la suite ofimática necesaria para este tipo de trabajos a distancia.

Seguramente en nuestras pequeñas y medianas empresas no necesitemos un volumen tan importante. Otras herramientas que permiten llevar un control sobre los horarios son las plataformas como Slack o Yammner. Trello, para la planificación de trabajos. Skype, Whereby, Facetime, o la propia vídeo llamada de WhatsApp, para realizar reuniones a distancia. Tambien es conocido: Teamviewer, para compartir e interactuar en el escritorio de un ordenador compartido.

Todas estas herramientas y estas fórmulas laborales, ya estaban ahí antes de que el Coronavirus, invadiera el 90% de los informativos de todos los países. Y ahora que se están dando a conocer, por la necesidad de las empresas, que han sido reacias en España a utilizarlas, tal vez sea el momento de implementarlas para ser más competitivos.

Solo un dato, los 6 paises que en Europa lideran el ranking de teletrabajo (Dinamarca, Suecia, Holanda, Reino Unido, Luxenburgo y Francia) duplicaron todas el PIB español en 2019. (*PIB per capita 2019: España, 26.420 €/año vs. Media resto países 46.740€/año)