18 Feb 2020

La evolución de los medios, del papel a las fake news

Las noticias falsas están de moda, pero no son actualidad.

Todos somos conocedores de que las fake news no son algo nuevo, desde tiempos ancestrales el engaño ha formado parte de nuestra vida

En este artículo vamos a tratar de explicar su evolución, alcance y repercusión en la sociedad y en nuestro comportamiento.

  • “El Papa Francisco apoya la candidatura de Trump”
  • “Encontrado un tren nazi en Polonia con un tesoro escondido”
  • “El virus del coronavirus se encuentra en el aire”

¿Verdad o invención?

Cualquiera de estas noticias podemos leerlas o escucharlas cada mañana en prensa escrita, televisión, redes sociales… pero ¿nos paramos a pensar si son verdaderas?

La inmediatez del mundo en el que vivimos, el volumen de impactos que recibimos, y  la velocidad a la que se propagan,  hace que no cuestionemos la información y demos por hecho su veracidad.

Estamos hablando de las cada vez más famosas fake news o noticias falsas.

No es un concepto nuevo, si no que ha ido evolucionando a lo largo de la historia e influenciando a las personas, hasta convertirse algunas de ellas en verdad absoluta.

El Dorado de los Españoles, Roma quemada por Nerón, la propaganda Nazi… son pequeños ejemplos de cómo la historia ha estado siempre salpicada de información falsa que con el paso del tiempo a veces ha permanecido como algo real.

Esta noticia se publicaba en enero de 1835 en el rotativo New York Sun:

“Un astrónomo inglés ha descubierto vida en la Luna a través de un telescopio. El hallazgo incluye unicornios y pájaros humanos”.

Algo que en la actualidad nos parece incluso humorístico en su época generó gran expectación y para cuando la verdad salió a la luz, varios medios se habían hecho eco de la noticia del siglo. El diario confesó, pero mantuvo el ritmo de ventas.

Los medios escritos primero, la radio, la televisión y ahora las redes sociales han sido aprovechadas por gobiernos, empresas, grupos de influencia etc. para “manipular” la información.

Pero… ¿Por qué se generan? ¿Cuáles son sus objetivos?:

Podemos citar varios, pero probablemente uno de los más importantes es la desinformación.

Se distribuyen con la intención de engañar, manipular, desprestigiar a personas e instituciones, por venganza (sobre todo en temas políticos), por ignorancia, inconsciencia, para obtener un beneficio personal o grupal y también en nuestra era digital para generar contenido.

Los titulares falsos generan más tráfico y son más llamativos por ello viralizan mucho más rápido.

Os dejamos este ejemplo de la campaña de Navidad del 2019 en el que Campofrío hacía alusión a las fake news.

Hacer click aquí para ver el Video campaña Navidad 2019 Campofrío.

El alcance va relacionado con los medios de reproducción, antes la velocidad de propagación era pobre, ahora con el desarrollo de las nuevas tecnologías y la incorporación de las redes sociales cualquier persona puede provocar una fake news con el peligro que esto supone.

Una noticia falsa sigue siendo noticia mucho tiempo después.

“Lo peor es la estela que deja; es como una mancha difícil de borrar y muy fácil de propagar. Para una persona es demoledora; para una organización, muy difícil de superar; y para la sociedad, una generación de duda permanente.”

Según cita José Manuel González Huesa (Periodista-Analista) en este link

Por este motivo los gobiernos deberían tomarse más en serio las fake news y a su vez los medios de comunicación incrementar sus filtros de seguridad.

Una noticia falsa tiene el poder de generar acción, puede cambiar nuestro comportamiento y pensamiento a la hora de decidir, por ejemplo:

  •  ¿Dónde voy a viajar estas vacaciones?
  • ¿Qué voy a comprarme?
  • ¿Dónde voy a estudiar y formarme?
  • Si quiero hacer algún tratamiento de estética o salud a ¿qué centro tengo que dirigirme?
  • ¿Votaré a un partido político u otro?

La desinformación genera dudas, las dudas generan confusión, la confusión deriva en el caos.

Por ello deberíamos apostar por una información veraz y contrastada, una mayor regulación de las redes sociales.

Hay 3 acciones importantes que ya se están llevando a cabo:

1.-Penalización:

Facebook y Google han puesto en marcha actuaciones dirigidas para detectar páginas que contribuyen a la desinformación, perfiles falsos, difundir infamias contra personas, organizaciones o instituciones.

2.-Portales de verificación:

Asociaciones de periodistas y  FirstDraft han creado portales como Crosscheck.

En nuestro país, Maldita.es que se dedican a contrastar y verificar rumores e informaciones  falsas  que circulan por las redes sociales. Es lo que se denomina verificación de hechos (fact checking).

3.-Educación.

La educación como antídoto para la no difusión de fake news, eduquemos a los más jóvenes para que sepan discernir entre lo real y lo falso.

Un buen ejemplo es esta iniciativa de Angelina Jolie que ha creado un programa para explicar a los adolescentes cómo hay que manejar la información para que no nos confunda.

Conclusiones:

Es importante que aprendamos a separar la paja del trigo, no debemos compartir una información si no estamos seguros de su veracidad.

Está claro que a todos nos pueden confundir o engañar en un momento dado, pero no estaría de más que nos tomemos unos minutos para verificar si lo que estamos leyendo es cierto o no y contrastemos la información para ver que dicen otras fuentes.